Pies en la Tierra

Querido tú, yo no mentí y esto es lo último que tengo para decirte…
Hoy abrí ese pequeño diario que llevaba a todos lados y encontré la pequeña nota que me escribiste.En aquella se reflejan los sentimientos que quedaron como promesa real, pero llena de desierto y que fue soplada completamente por el viento.

Así que yo no inventé nada, yo solo creí en nosotros y creí en ti. Todo fue real mientras duró.
Cada vez que te dije que te cuidaría fui sincera. Cada te amo, fue sincero y pronunciado por el impulso de mis latidos acelerados, latidos semejantes al aletear de un colibrí, cada vez más fuertes al verte, al besarte, al sentir tus caricias y tus abrazos. Recuerda que fui yo la que con mucha ilusión caminó por las tiendas buscando siempre algo para ti, todos esos pequeños detalles con los que me gustaba sorprenderte.

Recuerdo muy bien el sonido de tu risa y como segundos después de reírte yo me reía contigo sin poder parar. Recuerdo como me gustaba tu perfume, tu estilo y tu personalidad, nadie se podía meter contigo porque con una sola frase asesinabas. Recuerdo… 
Recuerdo tantas cosas, pero más que cualquiera de ellas, recuerdo tu poesía y el cómo la recitabas; contigo cada palabra era como escuchar a una estrella del cielo, contigo la vida era sentimiento musical de do a do… tu voz era mi música y lo que escribías, las paredes de lo que llamaba hogar.

Sabes que siempre me gustó escribir, pero cuando llegaste tú  lo disfruté mucho más, con solo tu presencia me inspirabas, por ti aparecían infinitas páginas escritas con los más profundos sentimientos que me hiciste vivir… fueron de verdad, yo los sentí.

 Tantas noches en vela contemplando cada facción tuya y es que no podía creer que una persona como tú estuviera conmigo.  En serio no podía creerlo y ahora no puedo creer que a pesar de que ya no estamos juntos una parte de lo que fuimos y una parte tuya se quedará conmigo. Es así que a pesar que nuestros destinos ya no apunten hacia el mismo lugar, sé que nunca nos podremos olvidar por completo.

Nacimos para entendernos porque veíamos la vida en prosa, de fantasía cristalina como Calanque, con tanta confianza que de pronto sin darnos cuenta volamos muy alto, sin pensar que podíamos caer y caímos; nos olvidamos que a veces es bueno poner los pies en la tierra; juntos estábamos en Plutón y ese no era el lugar en el que debíamos estar porque aunque estábamos juntos, poco a poco se volvía como vivir en el origen, un sueño constante de un amor perfecto que no lo era porque no estaba completo, era una ilusión, un espejismo de lo que nos hacía bien, y es que contigo alrededor todo se volvía desierto y solo tú me importabas. Entonces me olvidaba de mi y que también habían otras cosas importantes.

Aunque a veces extraño ver la vida con letras en cada calle y cada pared, en una corriente sentimental y fatalista, entre dos mundos: emocionada con uno, y a ciegas decepcionada con el otro; no estoy aquí solo para decirte lo que fuiste para mí, ni para decirte que me arrepiento de todo lo que pasó porque no lo hago, como siempre solo quedan los buenos recuerdos y la lección. Quiero que entiendas que si alguna vez mentí, nunca fue sobre lo que sentía por ti, y si crees que así fue, pues no fue solo a ti, también a mí. Sin embargo, repito, estoy segura que no fue inventado, existió tal como el rinoceronte blanco, rinoceronte que con el tiempo, crueldad y descuido se extinguió al igual que nuestro amor. 

Dicen que amores así no mueren, pero yo digo que hasta los dulces más buenos pueden tener veneno, veneno que no mata en segundos, pero si mata lentamente con el pasar del tiempo. Veneno que si no mata el amor, mata a cada uno de los amantes; por eso escogí la cura, la que llega cuando no miras atrás. 

No queda más que decir que al menos lo intentaste, lo intenté, lo intentamos y …

Gracias
Gracias por lo bueno y lo malo, gracias por los pedacitos de alma envueltos con papel tinta.

Perdón
Perdón por lo malo y por todas las palabras que ahora crees que están llenas de mentiras.

Sientes
Y si sientes que no podrás, no te ciegues con cenizas imaginarias; que de nuestro amor ya no quedan.

Serás feliz así como yo lo soy. Soy feliz a pesar de que no hayan nuevos colores en mi caja. Estoy feliz con un amor real y no de cuento, un amor que lucha y que crece con las enseñanzas mutuas, un amor de mitad y mitad, un amor de pies en la tierra. 

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